Powered By Blogger

domingo, 14 de octubre de 2012

Gira Internacional de las Reliquias

Exhibición de reliquias sagradas del Buda y otros maestros

16 al 18 de Noviembre 2012

Entrada Libre

Centro Sadhana, Calle de Alginet 5, Bajo, Valencia 46010

Una valiosa colección de reliquias sagradas de Buda y de otros maestros budistas por vez primera estará en Valencia del 16 al 18 de Noviembre de 2012. Durante los 10 años de esta gira, ya ha recorrido 6 continentes, 65 países y un total de visitantes que supera al millón y medio. Esta exhibición de las reliquias sagradas, está patrocinada por Su Santidad el Dalai Lama.
En Marzo de 2001, Lama Zopa Rimpoché, el Director Espiritual del Proyecto Maitreya, sacó a la luz esta colección única y preciada de reliquias Budistas para una exhibición mundial. Desde entonces, estas reliquias sagradas han sido expuestas en templos, centros de meditación y otros lugares públicos alrededor del mundo.

La colección es realmente extraordinaria. Hay muchas reliquias del Buda Shakyamuni y de los discípulos más conocidos de Buda –Mogalyana, Ananda y Shariputra- así como las reliquias de muchos otros santos y maestros espirituales de las tradiciones china, india y tibetana.

Actualmente, muchos maestros budistas de una variedad de tradiciones y países, incluyendo Birmania (Myanmar), Indonesia, Tailandia, Tibet y Taiwán, han donado reliquias para ser colocadas en el Templo del Corazón de la estatua del Proyecto Maitreya, incluyendo reliquias de Buda Sakiamuni que fueron ofrecidas por Su Santidad el Dalai Lama.
Las reliquias son esencialmente "cuentas" similares a perlas conseguidas de entre las cenizas de los maestros espirituales tras su cremación. También hay utensilios budistas en la colección.

Algunas de las reliquias fueron rescatadas de entre las estatuas en Tibet donde habían sido encapsuladas durante miles de años antes de la ocupación china en 1959. Otras reliquias fueron donadas por museos y monasterios. Antes de exponerse, Lama Zopa Rimpoché certifica que las reliquias son genuinas.

Las exhibiciones de la Gira de las Reliquias están abiertas al público de forma gratuita, ofreciendo así la oportunidad extraordinaria de estar en presencia de tales objetos sagrados de valor incalculable. 

miércoles, 10 de marzo de 2010

El enfado

Lama Zopa Rimpoché
Director espiritual de la FPMT

Si alguien está enfadado con otro y se siente negativo, se fija demasiado en los errores de otras personas, creemos que debería expresarlo, que debería exteriorizar la animadversión que siente por dentro. Así que lo manifiesta, dice todas y cada una de las cosas negativas que piensa sobre los demás y, después de haberlos agraviado y dar rienda suelta a sus sentimientos, la mente egoísta se alegra de ser capaz de perjudicar a otros seres. Cuando uno ha expresado lo que su mente egoísta y enfurecida quería decir con el fin de lastimar, se alegra, siente felicidad y alivio. El resultado es que una sola persona se siente aliviada, una persona, que se siente capaz de dañar a los demás, se siente a gusto. Sentirse a gusto, sentirse feliz de ser capaz de dañar a otros es la acción del pensamiento egoísta y el enfado, y termina por convertirse en un logro, en un objetivo en la vida.

Pero mientras uno se siente a gusto, los demás se sienten disgustados y heridos. ¿Qué pasa con esas otras personas? Los consejos e instrucciones de los psicólogos no los tienen en cuenta, la ciencia no contempla la importancia de los demás seres ni se preocupa por ellos: sólo pone énfasis en el individuo, en cómo hacer que uno se sienta feliz y a gusto, pero no tiene en cuenta el hecho de preocuparse por los demás.

(….)
Al seguir los consejos de esta rama de la Psicología, causamos sufrimiento en nosotros y en los demás, mientras que, si ponemos en práctica la otra modalidad, podemos crear felicidad tanto para nosotros como para los demás. Pero si no practicamos la paciencia y el buen corazón, tarde o temprano, ya sea al cabo de unas pocas horas o más volveremos a encontrar algo que nos desagrade en el comportamiento de cualquier persona. Encontraremos de nuevo algo que interpretaremos como negativo, algo que no nos agrada, algo por lo que enojarnos y, con el mismo razonamiento, otra vez volveremos a enfadarnos.

Si experimentamos algo que nos hace daño, alguna cosa que el deseo y el pensamiento egoísta no esperan, algo que nos desagrada, lo etiquetamos como dolor, como algo malo.

Al seguir al pensamiento egoísta y al deseo, surge el enfado: esa persona está haciendo algo contra mí, algo que me desagrada y percibo como dolor. Interpretamos que la persona está haciéndonos daño, que está perjudicándonos y, en función de este razonamiento, desarrollamos el enfado: hacemos que surja y lo expresamos; lo soltamos todo, todos los pensamientos negativos, todos los improperios que se nos ocurren.

Lo expresamos y hacemos todo el daño que podemos, expresamos lo malo, lo peor de nuestros pensamientos, y se supone que así el pensamiento egoísta se siente a gusto, se siente feliz. Y además, se considera positivo, porque aquello con lo que el pensamiento egoísta se siente a gusto, se considera positivo.

Y nos volverá a suceder lo mismo pues no practicamos la paciencia ni el buen corazón. No hay práctica alguna de nuestra parte, así que, como consecuencia, otra vez, tarde o temprano, nos enfrentaremos a alguna acción, alguna razón, alguna situación que nos perturbará, y de nuevo encontraremos razones para enfadarnos. Como no practicamos el buen corazón, el enfado aparecerá de nuevo, y así una y otra vez se perpetúa el problema, los mismos problemas se volverán a plantear una y otra vez, el enfado surgirá una y otra vez.

Cuando expresamos nuestro enfado hacia otros seres, éstos a su vez se disgustan y se enojan con nosotros. Conseguimos que los demás piensen maliciosamente de nosotros por recriminarles todos sus errores y expresarles nuestro resentimiento. ¿Cómo se puede ser feliz así?

Esas personas se vuelven infelices, de hecho, nosotros hemos hecho que se sientan de este modo. Sin embargo, resulta que nuestra felicidad depende de los demás seres, sobre todo de la gente con la que vivimos, con la que tratamos cada día, con la que trabajamos, con la que comemos, por lo que, de esta manera, es imposible sentirse tranquilo en la vida diaria.

Desde el principio, lo único que nos interesa es el propio bienestar, sin tener en cuenta el de los demás. Si recriminamos a los demás cualquier cosa, si nos enfadamos con ellos, ¿qué pasa con su felicidad y su tranquilidad? Es un problema que ni se menciona.

A parte de no eliminar la raíz del problema, tampoco aporta ningún beneficio real a nuestra vida. Se trata de una solución que no resuelve los problemas cotidianos.

La causa por la cual no da respuesta a nuestros problemas es porque se omite el fenómeno de la continuación de la vida después de la muerte. A saber, que la consciencia de la vida actual es la continuación de la consciencia de la vida anterior, y que la consciencia actual continuará, tras la muerte, en la próxima vida. Se prescinde de este fenómeno, así como se desconoce el karma, que es inequívoco: la verdadera expresión de lo que es causa de felicidad y lo que es causa de sufrimiento.

(…..)
Sin embargo, el karma revela que los problemas provienen de nuestra propia mente, de nuestra forma de pensar. Una forma errónea genera sufrimiento, mientras que una forma adecuada de pensar y una actitud correcta, con buen corazón, originan felicidad. Esta explicación en la cual se incluye el karma concuerda con la realidad. El pensamiento no virtuoso, el karma no virtuoso, desemboca en sufrimiento, ahora y en el futuro. El pensamiento positivo y virtuoso, aporta felicidad ahora y en el futuro. (…)

Su santidad el Dalai Lama explica que si una acción genera desdicha, si perturba la felicidad de los demás, no es una acción virtuosa. De modo que dañar a los demás es perjudicarse a sí mismo: esta es la característica de la no virtud y su resultado. En otras palabras, la felicidad y el sufrimiento provienen de la mente, el creador es la propia mente.

Extraído de las lecturas requeridas del módulo del Karma, impreso para el programa Descubre el budismo, con el permiso de Lama Yeshe Wisdom Archive. Lama Thubten Zopa Rimpoché, Londres 1989, editado por Gelong Konchog Lhundrup, Londres 1991.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sobre La Navidad



Lama Thubten Yeshe
Fundador de la FPMT

Cuando celebremos la navidad, el día del nacimiento del sagrado Jesús, hagámoslo en paz,

con una buena vibración y una mente feliz. Pienso que eso sería estupendo. Acudir a la celebración con una disposición malhumorada sería tan triste.
Id en cambio con una bonita motivación y mucho amor, no hagáis discriminaciones, sino ver todo
como una flor dorada, aún a vuestro peor enemigo.
Entonces la navidad, que tan a menudo produce una mente agitada será verdaderamente preciosa. Si cambiáis vuestra actitud mental, también cambiará la visión externa. Este es un auténtico giro de la mente, no hay duda de ello. Yo no soy especial, pero he adquirido experiencia
haciendo esto, y funciona. Vosotros sois muy inteligentes y podéis entender cómo la mente tiene la habilidad de cambiarse ella misma y sus circunstancias. No hay razón para que este cambio no sea beneficioso.
Algunos de vosotros podéis pensar, “¡No quiero tener nada que ver con Jesús, ni con la Biblia!”, ésta es una actitud muy emocional y enfadada con respecto al cristianismo. Si realmente entendisteis, reconoceréis que lo que Jesús enseñó era AMOR, tan simple y tan profundo como eso. Si tuvierais verdadero amor dentro de vosotros, estoy seguro de que os sentiríais mucho más pacíficos de lo que os sentís ahora. ¿Cómo pensáis normalmente acerca del amor?. Sed honestos, siempre está envuelto en discriminaciones, ¿no es así?. Pero mira simplemente a tu alrededor en esta habitación y examina si cada uno de los que están aquí son un objeto de tu amor.
¿Porqué discrimináis tan pronunciadamente entre amigo y enemigo?, ¿porqué veis una diferencia tan grande entre vosotros mismos y los demás?.
En las enseñanzas budistas esta actitud falsamente discriminativa se llama dualismo. Jesús dijo que tal actitud era la opuesta al verdadero amor. Por tanto, ¿hay alguno de nosotros que tenga el amor puro del que Jesús hablaba?. Si no es así, no debemos criticar sus enseñanzas ni sentir que no nos son aplicables a nosotros.


Nosotros somos los que hemos comprendido mal, quizás conociendo las palabras de sus enseñanzas, pero sin ponerlas en práctica. Hay muchas frases bonitas en la Biblia, pero yo no recuerdo que Jesús dijera nunca que sin hacer nada, sin prepararse de alguna manera, el Espíritu Santo descendería sobre nosotros.
Si no actuáis tal como Él dijo que lo hicierais, no existe ningún Espíritu Santo para ninguno de vosotros en ningún lugar. Lo que he leído en la Biblia, tiene la misma connotación que las enseñanzas budistas sobre la ecuanimidad, compasión, y cambiar el propio apego en amor por los demás. Es posible que no sea inmediatamente obvio cómo entrenar vuestra mente en desarrollar estas actitudes, pero es ciertamente posible hacerlo. Solamente nuestro egoísmo y nuestra mente cerrada nos lo impiden.

Con realizaciones verdaderas, la mente deja de estar interesada egoístamente sólo con su propia salvación. Con verdadero amor, uno deja de comportarse dualísticamente: sintiéndose muy apegado a algunas personas, distante de otras y totalmente indiferente por el resto. Es tan simple, en la personalidad ordinaria, la mente está siempre dividida en contra de ella misma, siempre luchando y entorpeciendo su propia paz. Ahora examinar en vuestro interior y descubrir cómo miráis a vuestros compañeros. Visualizar primero a un amigo y después a un enemigo, y ver como reacciona vuestra mente. Instintivamente sentimos apego por aquél llamado “amigo” y aversión por el llamado “enemigo”, pero tales reacciones son lo opuesto a la paz. Son negativas y no producen más que sufrimiento.
Las enseñanzas sobre el amor son muy prácticas. No pongáis la religión en algún lugar allá arriba en el cielo, ni os sintáis clavados aquí abajo en la tierra. Si las acciones de cuerpo, palabra y mente están en conformidad con las enseñanzas, automáticamente comienzas a ser una persona verdaderamente religiosa. Ser religioso no significa atender a ciertas enseñanzas, si escucháis enseñanzas y las malinterpretáis, estáis siendo de hecho lo contrario a religiosos. Solamente por no entender una enseñanza determinada, maltratáis la religión.

La falta de entendimiento profundo conduce al partidismo. El ego siente, “yo soy budista, por tanto el cristianismo debe estar totalmente equivocado”. Esto es muy dañino para el verdadero sentimiento religioso. La religión no se destruye con bombas, sino con odio. Y lo que es más importante, destruís la paz de vuestra propia mente. No importa que expreséis o no vuestro odio con palabras, las palabras no significan nada. El mero pensamiento de odio destruye automáticamente vuestra paz. Del mismo modo, el verdadero amor no depende de expresiones materiales. Debéis daros cuenta de esto, el verdadero amor es un sentimiento profundo en nuestro interior. No es simplemente una cuestión de llevar una sonrisa en la cara y mostrarse felíz. Es más bien un entendimiento de corazón del sufrimiento de todos los demás seres, e irradiando hacia todos ellos indiscriminadamente. No favorece a unos pocos elegidos excluyendo a todos los demás. Esto es amor verdadero.

Además, si alguien os pega y reaccionáis con enojo o una gran alarma gritando, “¿qué me ha sucedido?”, tampoco tiene nada que ver con una mente que conozca el significado del amor verdadero. Es simplemente la ignorante preocupación del ego por su propio bienestar. Cuanto más sabio es pensar, “que me peguen no me quiere perjudicar realmente. El engaño del odio es un enemigo que me hiere mucho más que esto”. Reflexionando así se desarrolla el amor verdadero.
Esto es todo por hoy. Espero que lo que he dicho ayude a hacer significativa
para vosotros la celebración del nacimiento de Jesús, pues esta era la única ambición
detrás de todos estos comentarios.
Muchísimas gracias.


Colofón: Extractos de Mente de Paz, Mente de Luz de Lama Thubten Yeshe

domingo, 7 de diciembre de 2008

Practicar ahora que todavia podemos


Venerable Guese Lamsang
Lama residente Centro Nagarjuna Valencia

Estudiar y practicar no son cosas diferentes. Cuando estamos estudiando estamos practicando. De esta forma, las cualidades de nuestra mente se van incrementando. Lo que encontremos en las vidas futuras depende de lo que hagamos en esta vida, del trabajo que hagamos con los engaños, hemos de esforzarnos en disminuirlos y debilitarlos, de esta forma, las cualidades de nuestra mente se van a incrementar.

Estudiamos para transformar nuestra mente y para desarrollar una mente bondadosa. Si posponemos nuestra práctica, es un gran error y una gran pérdida porque es muy difícil obtener de nuevo la oportunidad, que ahora tenemos, de acumular méritos. Muy pronto, llegará el sufrimiento de la vejez y, entonces, será muy difícil practicar. Solo hay que observar al propio Guesela. A él le gustaba levantarse temprano para realizar postraciones pero ahora no puede hacerlo por el sufrimiento de la vejez. Los que todavía podáis realizar estas actividades es muy recomendable que lo hagáis ahora, porque más tarde la vejez lo impedirá.

Podemos ver que nuestras facultades físicas van decreciendo con el paso del tiempo. Hemos de darnos cuenta de que eso mismo que les pasa a los demás, el envejecimiento y la enfermedad, también nos va a llegar. Y así, debemos prepararnos, ahora mismo, para el momento de la muerte porque es definitivo que llegará y nada lo puede impedir. Guesela tiene la responsabilidad de dejarnos las cosas muy claras y con esto no está diciendo que nuestra práctica no sea adecuada.

Comenta Guesela que en agosto estuvo en Estados Unidos en un centro de la FMPT. Allí se vio con su amigo Gueshe Tsulga y aunque en esos días Gueshe Tsulga se encontraba muy bien, y era Gueshe Tsulga quien ayudaba a Gueshela a levantarse, ahora, poco tiempo después, le han diagnosticado un cáncer de hígado. Este ejemplo ha de ayudarnos a reflexionar y a pensar que el momento de la muerte llegará. El dinero no podrá impedirla, ni el poder, ni los amigos… El momento de la muerte es un momento muy difícil que tendremos que pasar y lo único que nos podrá ayudar serán las acciones virtuosas acumuladas, todos los méritos que hayamos acumulado.

Las acciones no virtuosas son las que nos dañan ahora y en el momento de la muerte. Por eso, ahora que tenemos el tiempo y las condiciones debemos practicar. Incluso durante el trabajo tendremos oportunidades para practicar y, de esa forma, estar preparados para el momento de la muerte.

Un Gueshe Kadampa cuando le pedían que rezase por una persona que había muerto siempre se decía a sí mismo: “ya está aquí” (se refería a la muerte). Si las palabras que ha dicho Guesela las consideramos adecuadas hemos de conservarlas en nuestra mente y si no es así tenemos que olvidarnos de ellas. Todos los que tenemos interés en el budismo debemos intentar ser buenas personas actuando adecuadamente con el cuerpo, con la palabra y con la mente. Hemos de tratar de desarrollar la ecuanimidad en nuestra relación con los demás.